El sarampión de Disneylandia

Hubo un tiempo en que Felipe González no tenía ninguna duda: prefería morir apuñalado en el metro de Nueva York, que de aburrimiento en Moscú. Era el tiempo en que el capitalismo brillaba en tecnicolor, como una explosión de luz, libertad y progreso, mientras que el cansado oso ruso nos llegaba con agotadas tonalidades gris... Leer más →

De espías y arte por tierras valencianas

El mundo del arte, en sus más variadas facetas, nunca ha dejado de depararnos misterios, sin necesidad de los recursos mercadotécnicos de Dan Brown. La historia de Anthony Blunt, por ejemplo, siempre me ha resultado fascinante y tierna a la vez. Su erudición artística le permitió durante años estar al frente de la pinacoteca de... Leer más →

Solo nos queda la blasfemia

El 6 de enero de 1929, antes de entrar en los cines Ursulines de París, Luis Buñuel tuvo la precaución de llenarse de piedras los bolsillos. De este modo, esperaba contener la posible reacción del público que iba a asistir esa noche al estreno de Un perro andaluz. El cineasta aragonés tuvo suerte y, lejos... Leer más →

El aperitivo apocalíptico de la cándida Cho Hyun-ah

Definitivamente estamos cambiando de ciclo. Lo políticamente correcto, aquel consuelo formal con música de guitarra catequista que marcó el discurso del liberalismo posmoderno, está siendo sustituido por lo histéricamente correctivo. El caso de la cándida Cho Hyun-ah, lejos de ser una simple anécdota, tiene el extraño poder de adelantarnos los nuevos usos sociales que nos... Leer más →

Blog de WordPress.com.

Subir ↑