En otro tiempo se decía que España era una unidad de destino en lo Universal. La definición resultaba tan rimbombante, ridícula y pretenciosa que para poderla aplicar sus defensores necesitaron impulsar una escabechina alabada estos días por el párroco de Los Jerónimos, añorante de aquellos cuarenta años que nos salvaron del caos a golpe de... Leer más →
El ring de la decadencia o la decadencia del ring
El boxeo ya no es lo que era. El que iba a ser el gran combate del siglo ha terminado pasando con más pena que gloria. De hecho, la victoria a los puntos del avariento Floyd Mayweather sobre el evangelista filipino Manny Pacquiao será más recordada -si es que llega a serlo- por los 400... Leer más →
El sarampión de Disneylandia
Hubo un tiempo en que Felipe González no tenía ninguna duda: prefería morir apuñalado en el metro de Nueva York, que de aburrimiento en Moscú. Era el tiempo en que el capitalismo brillaba en tecnicolor, como una explosión de luz, libertad y progreso, mientras que el cansado oso ruso nos llegaba con agotadas tonalidades gris... Leer más →
El aperitivo apocalíptico de la cándida Cho Hyun-ah
Definitivamente estamos cambiando de ciclo. Lo políticamente correcto, aquel consuelo formal con música de guitarra catequista que marcó el discurso del liberalismo posmoderno, está siendo sustituido por lo histéricamente correctivo. El caso de la cándida Cho Hyun-ah, lejos de ser una simple anécdota, tiene el extraño poder de adelantarnos los nuevos usos sociales que nos... Leer más →
La ilusión de los tiempos congelados
Vivimos tiempos de intemperie. Y la intemperie resulta tan dura que todo el mundo anda buscando algún refugio. Ben Sansum, por ejemplo, descubrió ese cobijo en un año, 1946. Aunque en aquella lejana fecha ni siquiera había nacido, este inglés de 36 años ha hecho de su afán por congelar allí el calendarioel verdadero sentido... Leer más →
Nada por aquí, nada por allá
Lo admito. De niño la actuación del mago me fascinaba. El prestidigitador, implacable vestido de frac, se remangaba ostentosamente para mostrar que no ocultaba nada entre sus ropas. Luego, litúrgicamente, repetía aquello de “nada por aquí, nada por allá”. Para entonces mi imaginación ya estaba desatada y nunca me sentía defraudado por el prodigio que... Leer más →
