Las palabras siempre nos delatan, por eso sus afirmaciones, sus negaciones, sus lapsus, sus equivocaciones, sus rodeos y hasta sus ocultaciones suelen ser material impagable para los psicoanalistas. Para protegernos de sus indiscreciones e inclinaciones traicioneras nos vemos obligados a situarnos siempre alertas, a la defensiva, procurando un difícil equilibrismo entre pensar lo que decimos... Leer más →
Los tiempos malditos de calma chicha
Los antiguos marinos temían a los monstruos marinos, aquellas extravagantes criaturas que les acechaban por los mares gélidos del Septentrión o esas otras, cíclopes voraces y fieros lestrigones, que amenazaban el retorno de los Ulises que surcaban las cálidas aguas mediterráneas. Pero más que el encuentro con estas improbables criaturas, los navegantes más experimentados no... Leer más →
Los peajes
Unos escasos diecinueve kilómetros separan las localidades catalanas de Montgat y Mataró. En principio, el trayecto no tiene nada de extraordinario, ni presenta alguna característica peculiar que lo diferencie de tantas otras cortas distancias como pueblos tiene España. Y sin embargo esos pocos kilómetros pasaron a la historia por haber sido elegidos por el caprichoso... Leer más →
El llanto de Moby Dick por las víctimas del Metro
El explorador y aventurero norteamericano Jeremiah N. Reynolds zarpó en 1829 del puerto de Nueva York con el objetivo de alcanzar la Antartida. De entre las muchas historias recopiladas a lo largo de su periplo destacó una recogida durante su viaje de regreso frente a las costas chilenas. Era la noticia de un extraño cachalote... Leer más →
Pedro Sánchez y los ataúdes coreanos
Definitivamente la mayoría de los partidos aspiran a que la próxima campaña electoral se desarrolle fuera de España. El PP pretende que la confrontación se produzca en el hiperespacio, un lugar vacío, similar a las pantallas de plasma donde Mariano Rajoy se encuentra tan a gusto flotando entre esos buenos datos estadísticos que paradójicamente condenan... Leer más →
Adiós a la mayoría silenciosa
Los extremistas son como los gafes, sólo que con alevosía. Si el gafe es capaz de desatar el desastre a su alrededor de forma involuntaria, el extremista lo hace con regodeo, llevado por una diabólica inclinación a la maldad. Para ello no duda en organizar algaradas callejeras escudándose en las más peregrinas reivindicaciones que ignoran... Leer más →
