Los niños de Fátima, Kichi y san Pedro Sánchez

Desde que Nietzsche decretó la muerte de dios siempre he pensado que lo mejor que podría hacer la iglesia católica era reconvertirse en una empresa de pasatiempos. El éxito del negocio estaría asegurado. Porque, vamos a ver, ¿cómo puede competir el más sesudo crucigrama, el sodoku más algorítmico o el más endiablado cubo de Rubik... Seguir leyendo →

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De la moción de censura a la loción de ternura

Es bien conocida la afición que Zeus tenía por el transformismo a la hora de dar rienda suelta a sus inclinaciones calenturientas. Ignoramos si Ángela Merkel fue la última encarnación de la máxima autoridad del Olimpo, pero es sabido que la divinidad griega ya logró en una ocasión secuestrar a Europa convertido en un toro.... Seguir leyendo →

Rajoy y los monstruos

El Barroco fue un tiempo de excesos, de teatralidad, incluso de sobreactuación. No sorprende por ello que las crónicas nos den cuenta de la curiosidad y el interés que despertó en aquella Corte la visión de lo monstruoso, extraños seres que no eran sino pobres diablos a los que la vida no dejaba más alternativa... Seguir leyendo →

Adiós a la mayoría silenciosa

Los extremistas son como los gafes, sólo que con alevosía. Si el gafe es capaz de desatar el desastre a su alrededor de forma involuntaria, el extremista lo hace con regodeo, llevado por una diabólica inclinación a la maldad. Para ello no duda en organizar algaradas callejeras escudándose en las más peregrinas reivindicaciones que ignoran... Seguir leyendo →

El 20D y la democracia de cuerpos ausentes

Cuarenta años de dictatorial democracia orgánica llevaron a algunos a defender la necesidad de una democracia inorgánica como forma de legitimar la idílica transición. Paradójicamente, eso no empujó a cuestionar el cuerpo delcaduco régimen que agonizó rodeado del equipo médico habitual. Al contrario, ministros del caudillo se transformaron en próceres de la patria desde los... Seguir leyendo →

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