El llanto de Moby Dick por las víctimas del Metro

El explorador y aventurero norteamericano Jeremiah N. Reynolds zarpó en 1829 del puerto de Nueva York con el objetivo de alcanzar la Antartida. De entre las muchas historias recopiladas a lo largo de su periplo destacó una recogida durante su viaje de regreso frente a las costas chilenas. Era la noticia de un extraño cachalote... Leer más →

El limbo del 27J

Hoy debería estar volando hacia Manaos, pero alguien decidió hace tiempo suspender mi vuelo sin avisarme. Es lo que tienen las compañías aéreas, que en ocasiones aplicando lógicas extrañas deciden dejarnos en el limbo, colgados en un lugar no previsto a mitad de camino de nuestro punto de partida y nuestro destino. Bueno, las compañías... Leer más →

El miedo de los perros y los lobos

Dicen que los lobos huelen el miedo. Pero no solo el miedo presente, también el miedo presentido. De ello ha hecho virtud el magnate Georges Soros, experto en el arte de predecir las catástrofes mucho antes de que comiencen a intuirse. El viejo lobo de Wall Street abre bien sus aletas nasales, inspira con fuerza... Leer más →

La privatización del espíritu olímpico

Lo importante en las olimpiadas no es ganar sino participar. La idea no es _como erróneamente se le ha atribuido­_ del barón de Coubertin, fundador de las olimpiadas modernas, sino que éste la parafraseó de un sermón del obispo norteamericano Ethelbert Talbot, pronunciado en 1908 durante su estancia en Londres con motivo de un encuentro... Leer más →

Pedro Sánchez y los ataúdes coreanos

Definitivamente la mayoría de los partidos aspiran a que la próxima campaña electoral se desarrolle fuera de España. El PP pretende que la confrontación se produzca en el hiperespacio, un lugar vacío, similar a las pantallas de plasma donde Mariano Rajoy se encuentra tan a gusto flotando entre esos buenos datos estadísticos que paradójicamente condenan... Leer más →

Adiós a la mayoría silenciosa

Los extremistas son como los gafes, sólo que con alevosía. Si el gafe es capaz de desatar el desastre a su alrededor de forma involuntaria, el extremista lo hace con regodeo, llevado por una diabólica inclinación a la maldad. Para ello no duda en organizar algaradas callejeras escudándose en las más peregrinas reivindicaciones que ignoran... Leer más →

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