Dicen que los lobos huelen el miedo. Pero no solo el miedo presente, también el miedo presentido. De ello ha hecho virtud el magnate Georges Soros, experto en el arte de predecir las catástrofes mucho antes de que comiencen a intuirse. El viejo lobo de Wall Street abre bien sus aletas nasales, inspira con fuerza... Leer más →
La privatización del espíritu olímpico
Lo importante en las olimpiadas no es ganar sino participar. La idea no es _como erróneamente se le ha atribuido_ del barón de Coubertin, fundador de las olimpiadas modernas, sino que éste la parafraseó de un sermón del obispo norteamericano Ethelbert Talbot, pronunciado en 1908 durante su estancia en Londres con motivo de un encuentro... Leer más →
No habrá bolsos Gucci en el paraíso
El paraíso fue hasta ahora el último consuelo de los desgraciados. La cotidianidad existencial resultaba tan triste, miserable, desdichada, mediocre, infeliz o desesperada para ellos que sólo en el otro barrio post mortem podían encontrar alguna esperanza. Hoy, sin embargo, inmersos en la actual fase líquida y precaria del capitalismo, ni siquiera podemos reconfortarnos pensando... Leer más →
El 20D y la democracia de cuerpos ausentes
Cuarenta años de dictatorial democracia orgánica llevaron a algunos a defender la necesidad de una democracia inorgánica como forma de legitimar la idílica transición. Paradójicamente, eso no empujó a cuestionar el cuerpo delcaduco régimen que agonizó rodeado del equipo médico habitual. Al contrario, ministros del caudillo se transformaron en próceres de la patria desde los... Leer más →
El ring de la decadencia o la decadencia del ring
El boxeo ya no es lo que era. El que iba a ser el gran combate del siglo ha terminado pasando con más pena que gloria. De hecho, la victoria a los puntos del avariento Floyd Mayweather sobre el evangelista filipino Manny Pacquiao será más recordada -si es que llega a serlo- por los 400... Leer más →
El sarampión de Disneylandia
Hubo un tiempo en que Felipe González no tenía ninguna duda: prefería morir apuñalado en el metro de Nueva York, que de aburrimiento en Moscú. Era el tiempo en que el capitalismo brillaba en tecnicolor, como una explosión de luz, libertad y progreso, mientras que el cansado oso ruso nos llegaba con agotadas tonalidades gris... Leer más →
