La memoria olvidada

Nos dice el Diccionario de la Real Academia en su primera acepción de la palabra memoria que esta vendría definida por la facultad psíquica que nos permite retener y recordar el pasado. También nos recuerda en otra que para la filosofía escolástica se trata de una de las potencialidades del alma. En total, el diccionario... Seguir leyendo →

El pestilente recuerdo de Moby Dick

El 29 de diciembre de 1954 tenía lugar en el varadero de la Compañía Carbonera de Las Palmas una extraña botadura. No se trataba ni de un buque mercante, ni de un navío de guerra. Lo que la señorita Amalia Guillén, la inevitable hija del gobernador civil para este tipo de acto, bautizó aquel día... Seguir leyendo →

Palabras traicioneras, monstruos y balas de plata

Las palabras siempre nos delatan, por eso sus afirmaciones, sus negaciones, sus lapsus, sus equivocaciones, sus rodeos y hasta sus ocultaciones suelen ser material impagable para los psicoanalistas. Para protegernos de sus indiscreciones e inclinaciones traicioneras nos vemos obligados a situarnos siempre alertas, a la defensiva, procurando un difícil equilibrismo entre pensar lo que decimos... Seguir leyendo →

Bienvenidos al Apocalypstick

El Apocalipsis ya está aquí. Nos lo profetizó hace años Fernando Arrabal, aunque entonces causó más revuelo la borrachera de chinchón con la que el dramaturgo acudió al plató de televisión, que su premonitorio anuncio milenarista. El Apocalipsis ya está aquí solo que somos incapaces de reconocerlo porque nos llegó no con los tétricos perfiles... Seguir leyendo →

Los impostores: de Mad Men a Mauthausen

El juego de aparentar ser quien no eres resulta fascinante. No se trata de alcanzar una mayor o menor destreza en el artificio del disfraz o la caracterización, sino sobre todo de lograr una perfecta transmutación psicológica que te permita presentarte ante los demás e incluso ante ti mismo como otra persona. Quienes lo logran... Seguir leyendo →

La ilusión de los tiempos congelados

Vivimos tiempos de intemperie. Y la intemperie resulta tan dura que todo el mundo anda buscando algún refugio. Ben Sansum, por ejemplo, descubrió ese cobijo en un año, 1946. Aunque en aquella lejana fecha ni siquiera había nacido, este inglés de 36 años ha hecho de su afán por congelar allí el calendarioel verdadero sentido... Seguir leyendo →

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