El rastro de la mierda

En noviembre de 1539 el rey Francisco de Francia hacía público un edicto prohibiendo que se abandonaran las basuras en las calles de Paris, persiguiendo el vertido en la vía pública de restos de animales, así como de heces, orines humanos y cualquier otro de los muchos deshechos que degradaban y hacían insalubre la ciudad.... Leer más →

Rita, la familia y la mantequilla

Más allá de por alguna que otra invasión, los españoles siempre hemos estado pendientes de la frontera con Francia fundamentalmente por dos motivos: el exilio o la vendimia. Ambos mantenían plena vigencia a principios de los 70, sin embargo una tercera razón vino a sumárseles por aquellos años. Se trataba de las peregrinaciones cinéfilas a... Leer más →

De la erótica del poder al cariño sin sexo

Erotismo y poder siempre han ido de la mano. Y viceversa. Fundidos en eso que se vino en llamar la erótica del poder, su huella la podemos rastrear en las páginas de la historia desde mucho antes de que las más estremecedoras pulsiones encarnadas en el matrimonio Underwood afrontaran su cuarta temporada televisiva en House... Leer más →

Los titiriteros que manejan los hilos

Que los titiriteros no son gente de fiar ya no los advirtió Cervantes. Uno se deja seducir facilmente por un locuaz maese Pedro, relatando con sus muñecos las peripecias de Don Gaiferos liberando a su cautiva y bella esposa Melisendra, y es incapaz de sospechar quién se esconde detrás de su sospecho parche: nada menos... Leer más →

Alfonso Rus y los canales de sodio

El cambista y su mujer (1539), de Marinus van Reymerswaele. Museo del Prado. Hay personas insensibles. No descubro nada nuevo. Todos hemos oído hablar de gente incapaz de emocionarse viendo una película de amor, o de sentir un escalofrío escuchando algún viejo bolero. Pero no es a esta insensibilidad a la que me refiero, sino... Leer más →

Blog de WordPress.com.

Subir ↑