MadridVO y la censura bolivariana

Hubo un tiempo, ya lejano, en que los grandes personajes políticos que la Historia elegía para la posteridad tenían la virtud de pronunciar las palabras más apropiadas en el momento decisivo. Así ocurrió con el ¡No pasarán! de Pasionaria, o la sangre, sudor y lágrimas encadenados por Churchill frente a los micrófonos de la BBC.... Leer más →

Solo nos queda la blasfemia

El 6 de enero de 1929, antes de entrar en los cines Ursulines de París, Luis Buñuel tuvo la precaución de llenarse de piedras los bolsillos. De este modo, esperaba contener la posible reacción del público que iba a asistir esa noche al estreno de Un perro andaluz. El cineasta aragonés tuvo suerte y, lejos... Leer más →

La libertad privatizada

Desconfío por principio de quienes nos dicen que la libertad de uno termina donde empieza la de los demás. Este tipo de limitaciones siempre me han resultado tan sospechosas como esas alabadas reconciliaciones postdictatoriales que pasan por perdonar los crímenes del verdugo y olvidar la memoria del torturado, el encarcelado o el enterrado en una... Leer más →

El insecto perfecto de Abu Ghraib

Introducir al prisionero en una caja de confinamiento: hasta ocho horas, si el sospechoso tiene espacio suficiente para sentarse, no más de dos, si las dimensiones del habitáculo a penas alcanzan las de un ataúd. La privación del sueño no excederá las 72 horas. Las duchas frías no superarán los 20 minutos si la temperatura... Leer más →

El síndrome de Werther

La historia de la censura es en gran medida la historia de sus excusas. El censor acostumbra a engalanar su mordaza con las guirnaldas del bien común, el orden natural de las cosas o la salvación del alma. De este modo, como el torturador, encuentra justificación y recompensa para sus acciones en la benévola mirada... Leer más →

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