La androide que me amó

El pasado viernes, Zheng Jiajia se sintió la persona más feliz de los más de 9 millones de habitantes de la ciudad china de Hangzhou. Y no era para menos pues se trataba del día de su boda. No es que fuese muy mayor, pero con 31 años a Zheng ya comenzaban a pesarle los... Seguir leyendo →

El pánico del autoestopista decapitado

Cada vez es menos habitual encontrarse con autoestopistas en la carretera. No es nada extraño dado que, también, cada vez son menos, si acaso queda alguno, los dispuestos a aceptar su anónima compañía de viaje. Nuestra coraza de antiempatía hace tiempo que transformó en criminales en potencia a los pocos desventurados que todavía confían a... Seguir leyendo →

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